A raíz de la aparición de las nuevas “salchichas veganas” que Mercadona ha puesto a la venta en algunos supermercados de Madrid esta semana, y la polémica generada, hemos decidido contaros por qué creemos positivo dar visibilidad a este tipo de productos.

Ayer fue el día mundial sin carne y hoy nos encontramos con esto 😱 . 🔷🔹NOVEDAD en @mercadona 🔹🔷 SALCHICHAS VEGANAS !!! . Precio: 2,95€ . 👽 Avistamientos por ahora en: . ⏺Madrid Mil gracias por las fotos, @valkyrieireen 😘💕💕 . . 🔽🔽🔽🔽🔽 . Sabemos que se trata de un producto procesado, sabemos que no es una opción saludable… Pero, como ya os hemos comentado en alguna otra ocasión, la prioridad de esta cuenta es dar a conocer los productos 100% vegetales (y minerales 😜) que podemos encontrar en Mercadona. En los pasillos de fruta, verdura, legumbres y semillas podéis encontrar TODO lo que necesitáis para llevar una dieta 100% vegetal perfectamente completa y saludable. Pero eso ya lo sabéis 😉 . Así que, como sois mayorcitos y entendéis perfectamente la diferencia entre un brócoli y un producto procesado, no hace falta que digamos nada más. Teniendo en cuenta que las salchichas, en general, no son ninguna maravilla nutricional, que exista una opción apta para personas veganas nos va a parecer SIEMPRE algo digno de celebrar. . 🔷🔹 ACTUALIZACIÓN🔹🔷 . Hemos escrito un artículo explicando por qué creemos positivo dar visibilidad a este tipo de productos. Podéis encontrarlo en nuestra web 📰 . . #sinGluten #sinCarne #sinLeche #sinHuevo #procesado pero #vegan #vegadona #mercadona

A post shared by Vegadona (@vegadona) on

Vamos a tratar de resumir los principales “argumentos en contra de las salchichas” que hemos ido leyendo en las redes, ya que muchos de ellos aparecen de forma recurrente cada vez que una empresa cualquiera saca a la venta un nuevo producto vegetal/vegano.

“Se trata de un producto de mala calidad”

Cierto. Se trata de un producto cuyo principal ingrediente, después del agua, es el aceite de girasol. A la emulsión resultante se añaden proteína de guisante (solo un 6%), féculas, estabilizantes y buen número de aditivos para dar textura y sabor. El resultado es una especie de mayonesa con forma de salchicha con un bajísimo valor nutricional y un aporte excesivo de grasas refinadas proinflamatorias.

Hasta ahí el indiscutible análisis nutricional.

Resultado de imagen de salchichas gif

¿Por qué, entonces, mostramos un producto como este en nuestra cuenta?

Pues porque, como ya comentamos en nuestras redes sociales, el objetivo de Vegadona es dar a conocer los productos totalmente vegetales (o sin componentes de origen animal) que hay a la venta en Mercadona. Creemos que esta es la mejor forma de normalizar su compra y a la gente que los consume.

Y lo cierto es que los pasillos de todos los supermercados del mundo están llenos de productos insanos y altamente procesados, porque… Pues porque la gente los demanda.

Resultado de imagen de supermarket gif

No vamos a negar la influencia que la publicidad pueda tener sobre nuestras elecciones y el efecto llamada que genera, normalizando el consumo de ciertos productos en el día a día de cualquiera. Pero creemos que nuestro público es ya lo suficientemente mayorcito como para responsabilizarse de sus propias decisiones, en todos los ámbitos. Los pasillos de frutas y vegetales, semillas, cereales, frutos secos y legumbres han estado y estarán ahí para siempre, para que lleves una alimentación totalmente equilibrada y saludable. Pero es tu elección.

Del mismo modo que nosotros ponemos la atención en los productos vegetales, invitamos a que cada consumidor ponga libremente el foco en lo que considere más importante en su vida: su salud, su economía, el sabor, el medio ambiente, los animales, etc.

Y si no juzgamos a quienes consumen productos de origen animal, siendo conscientes de todo lo que hay tras ellos, menos aún a quienes comen comida chatarra de origen vegetal. La información está toda ahí: en internet, en los libros. Todos sabemos que un plato de lentejas será siempre mejor para nuestro organismo que unas salchichas procesadas, por muy veganas que sean. Queda a vuestro criterio informaros y tomar decisiones inteligentes en lo referente a vuestra alimentación. En Vegadona no vais a encontrar ni gurús ni paternalismos; solo productos 100% vegetales a la venta en Mercadona (y artículos tocho como este). No hay más.

Resultado de imagen de homer eating gif

Por nuestra parte, mientras existan galletas, bollos, postres azucarados, embutidos y todo tipo de procesados no veganos a la venta, no vamos a dejar de publicar los procesados que sí son veganos. Si alguien decide comer una galleta cargada de azúcar, en lugar de un plátano, nos alegra que tenga la posibilidad de elegir la versión vegana.

“El fabricante es una empresa que maltrata a los animales”

Cierto. El fabricante de estas salchichas es Incarlopsa, uno de los principales proveedores de productos cárnicos de Mercadona.

Una simple búsqueda en Google nos mostrará un buen número de artículos sobre las inspecciones de Sanidad realizadas en los mataderos propiedad de Incarlopsa y la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha a este respecto.

Sin tratar de defender en lo más mínimo a esta empresa y sus prácticas, por supuesto, os planteamos las siguientes preguntas:

¿Acaso no son las palabras “empresa de producción cárnica” y “bienestar animal” excluyentes?

Más allá de lo que la legalidad considere “protección y bienestar animal” (algo que afortunadamente va cambiando y evolucionando junto con la moral de la sociedad), la mayoría de nosotros sabemos que en un matadero jamás vamos a ser testigos de tal protección y bienestar. Ni que decir tiene que existen prácticas que generan mayor o menor sufrimiento psicológico y físico, por supuesto; y, a pesar de ser igualmente degollado, un animal que va a ser destinado al consumo humano preferirá sufrir el menor dolor posible durante el proceso. De eso no cabe duda. Pero no nos engañemos: el caso de Incarlopsa solo es significativo porque ha salido a la luz y ha recibido sentencia condenatoria.

 

“¿Es mejor que una empresa cárnica desarrolle productos vegetales o que no lo haga?”

Esa pregunta es tema de debate habitual en foros veganos, ya que hay quien rechaza recompensar económicamente a este tipo de empresas a pesar de que el producto en cuestión sea de origen vegetal.

Tenemos el caso de empresas lácteas que fabrican bebidas vegetales, restaurantes de comida rápida que lanzan una hamburguesa vegetal o, como en el que nos ocupa, cárnicas que desarrollan embutidos o procesados vegetales de todo tipo.

Uno de los argumentos que habitualmente se esgrime es que dar dinero a estas empresas favorece la explotación de los animales. Pero esta afirmación contradice por completo las leyes más básicas de la mercadotecnia, ya que si se consume un determinado producto vegetal, la empresa invertirá en el desarrollo y comercialización de este nuevo producto que le genera beneficios, no en los antiguos.

Resultado de imagen de malvado gif

Es decir, no tiene sentido que una empresa invierta el dinero obtenido de las ventas de sus leches vegetales en explotar a más vacas, y menos tratándose de un negocio en alza. A las empresas les interesa ganar dinero. No se trata de que quieran, expresamente, utilizar a los animales “porque sí”. Si existe otra opción más cómoda, estructuralmente viable y económicamente rentable, la adoptarán sin perder ni un minuto; máxime teniendo en cuenta la complejidad que entraña cumplir con toda la normativa sanitaria y veterinaria de una explotación ganadera.

 

“Las grandes empresas se están apuntando al veganismo como a una moda”

Cierto. Y nos preguntamos qué puede tener esto de malo.

Incluso la revista de negocios Forbes, una de las más importantes a escala mundial, propone cambiar a un modelo de negocio vegano para triunfar económicamente.

Los números están ahí (datos de EEUU durante 2017):

La propia FAO invita a adoptar una alimentación basada principalmente en plantas para hacer frente a la contaminación, al cambio climático y al reto que supone alimentar a más de 7.500 millones de seres humanos.

Resultado de imagen de ecology gif

Ante estas cifras, ¿no es es normal que las empresas se planteen un cambio de modelo? Incluso aunque sus motivaciones no tengan que ver con la ética, ¿qué más nos da a efectos prácticos?

Cuando utilizamos la palabra “moda”, tendemos a pensar en algo temporal, de poca importancia y carente de argumentos para mantenerse en el tiempo. Sin embargo, en Vegadona creemos que esta “moda” de fabricar productos vegetales ha llegado para quedarse, para normalizar, para marcar una tendencia creciente de la población y la interiorización cada vez más expandida de un hábito de consumo. Porque, ¿cuál sería el antónimo de moda? ¿Tabú? ¿Marginalidad? ¿Frikismo?

Si el consumo de productos vegetales se convierte en los nuevos “pantalones vaqueros” que todo el mundo conoce y tiene en su casa, independientemente de su edad y su estrato social, bendita sea la moda.

 

“Pero es que a estas empresas los animales no les importan”

Pues seguramente no. Pero si el cambio de su modelo de negocio favorece a los animales, realmente no tenemos nada que objetar.

Fueron la optimización de los procesos de producción y el montaje en cadena de Henry Ford quienes consiguieron que los coches tirados por caballos desaparecieran de la práctica totalidad del planeta. No, no fue el movimiento por los Derechos de los Animales quien logró el cambio de modelo. Tampoco logró este cambio luchar contra el deseo y la demanda de los consumidores de “caballos más rápidos”, porque proponer a la gente que camine o se desplace en bicicleta, cuando sus prioridades son claramente otras, no son soluciones válidas en el contexto económico.

Resultado de imagen de money gif

Al igual que ocurrió con la industria automovilística, un experimentado sistema de producción, logística y distribución alimentaria (aunque sea de origen animal) tendrá las cosas más fáciles a la hora de expandirse y llegar a toda la sociedad que una iniciativa pequeña con limitado acceso a los grandes canales de distribución. El abaratamiento de los costes de la producción a gran escala es un factor determinante y un hándicap para las nuevas empresas.

Creemos que cada cual es muy libre de elegir a qué proyectos apoyar económicamente, y por supuesto existen multitud de ellos más éticos y sostenibles que las actuales industrias cárnicas. Solo podemos desear lo mejor a estas iniciativas veganas, pero confiamos en que la innovación llegue también a gran escala, incluso por parte de aquellas empresas que hoy consideramos enemigas de los animales.

 

Reflexión final: ¿Estamos preparados para afrontar ese cambio que tanto decimos desear?

El pasado día 20 de Marzo se celebró una vez más el “Día Mundial Sin Carne”, una iniciativa que surgió en EEUU hace más de 30 años y a la que anualmente se suman cientos de miles de personas en todo el mundo. La idea de este día es que la gente pueda comprobar que una alimentación sin productos de origen animal resulta sencilla y que no implica renunciar al sabor.

En esta línea, parece bastante sensato pensar que cualquier pasito que dé una persona hacia una alimentación con menos productos de origen animal, ya sea reduciendo el consumo general, como de forma puntual, resultará positivo para los animales. De hecho, la permanencia de determinados productos veganos en los lineales de los supermercados depende directamente de este “consumo eventual” de personas no veganas. No somos tantos veganos en España como para hacer rentables las hamburguesas de berenjena de Mercadona. No nos engañemos. Si siguen ahí es porque muchas personas, no veganas, cientos de miles, las compran puntualmente en sustitución de unas de ternera o pollo.

Resultado de imagen de vegan gif

Por tanto, entendemos que la presencia de productos 100% vegetales junto a otros de origen animal no es solo un paso positivo, sino que es necesario en el camino hacia la normalización de este tipo de consumo. Y esta “convivencia de productos” no solo la vemos en las fábricas: también en las opciones de los restaurantes, en los lineales de los supermercados y en las neveras de nuestros familiares y amigos.

¿Por qué entonces rechazar un producto vegetal fabricado por una empresa cárnica?

Las sociedades están compuestas por individuos. Las empresas están compuestas por individuos. Es imposible cambiar una sociedad si no permitimos a las empresas ni a los individuos reinventarse, dar pasos en la dirección correcta.

Se ha afirmado en las redes que “estas salchichas veganas son un intento de lavado de imagen de una empresa que maltrata a los animales”. Siguiendo con este argumento, ¿intentan lavar su imagen nuestros amigos o familiares cuando deciden comer vegano de vez en cuando, pese a consumir productos de origen animal de forma habitual?

¿Deberíamos negar la posibilidad de cambio a las personas? ¿A los supermercados? ¿A la industria cárnica o láctea?

¿Queremos que cambien de golpe? ¿Es posible en la mayoría de los casos? ¿Entendemos que puedan dar pequeños pasos en la dirección correcta?

No queremos decir con esto que Incarlopsa y quienes la dirigen “hayan visto la luz” repentinamente y hayan descubierto que tienen que poner fin a la explotación de los animales, como sí han hecho otras empresas y particulares de forma encomiable (Gustaf Soderfeldt, Cheri y Jim, Jay Wilde y otros muchos). Pero han dado un paso. Aunque se trate de unas salchichas de mala calidad, han dado un paso.

Este nuevo producto no implica más sufrimiento animal y podría abrir el camino hacia un replanteamiento del modelo de negocio.

La pregunta es, ¿estamos preparados para permitir el cambio en la sociedad o vamos a seguir señalando con el dedo y quejándonos por todo?

 

  • 248
    Shares